Recién añadido al carrito

Cómo ahorrar agua en tu higiene personal y doméstica

Uno de los valores más importantes para nosotros es poder marcar la diferencia con nuestras acciones, ayudando a lograr un futuro mejor y concienciando sobre uno de los mayores problemas que afectan a nuestro mundo: la crisis del agua.

Como ya sabrá, nuestro primer lanzamiento de producto es un elegante desinfectante de manos, con un empaque reciclable, que mantiene sus manos limpias e hidratadas. Nuestro producto está vinculado a nuestro compromiso con la crisis mundial del agua, con el objetivo del 20% de nuestras ganancias para crear pozos en África. Además, al usar un desinfectante de manos contribuyes a ahorrar 2920 litros por persona al año, que es la cantidad que desperdiciamos lavándonos las manos.

Queremos que nos ayudes a ser el cambio, por eso hoy te explicamos algunas de nuestras acciones diarias que podemos cambiar para ayudar a reducir el desperdicio de agua en nuestra higiene personal y en nuestras tareas del hogar.

Gente lavándose las manosGente lavándose las manos

A todos nos gusta tomar una ducha relajante después de un largo día, ¿verdad? Pero, ¿cuántos litros de agua desperdiciamos cada vez que nos duchamos? Según la OMS, una ducha de 10 minutos puede llevar 200 litros de agua. Esa es la misma cantidad que bebe una sola persona en 100 días. Necesitamos reducir nuestro tiempo en la ducha, al menos a 5 minutos, y aprender a cerrar el grifo cuando no lo estemos usando. Además, podemos usar reductores de flujo en nuestros grifos, que mezclan aire con agua para hacernos pensar que estamos obteniendo la misma cantidad de agua, pero en realidad estamos ahorrando hasta un 50%. También necesitamos controlar nuestro consumo cuando nos lavamos los dientes, nos afeitamos, nos lavamos la cara… mucha gente suele dejar el grifo abierto mientras lo hace y, sin darse cuenta, desperdician hasta 30 litros en tan solo un par minutos.

Alcachofa de la ducha

Lo mismo ocurre cuando lavamos nuestros platos, o cuando usamos nuestros electrodomésticos como la lavadora o el lavavajillas. Podemos ahorrar hasta un 40% de agua usando nuestros electrodomésticos a plena carga y no lavándonos las manos. De esta forma, reducimos las veces que los usamos por semana. Además, si decidimos invertir en electrodomésticos de bajo consumo energético, podemos ahorrar hasta 30 litros de agua por lavado. El programa de lavado también es importante para ayudar a reducir el consumo de agua, siendo habitualmente el más largo o los programas Eco los que ahorran más agua. Los programas cortos necesitan más agua y más presión para poder lavar en menos tiempo, por lo que también estamos desperdiciando más energía si los usamos.

Las personas también están acostumbradas a enjuagar los platos antes de ponerlos en el lavavajillas. Esto no es necesario y provoca un gran desperdicio de agua. Si hay comida en los platos, límpiala con una servilleta y tírala a la basura. Otra forma de ahorrar agua en la cocina es lavando nuestras verduras en un bol y no con el grifo abierto. Luego podemos reutilizarlo para regar las plantas, por ejemplo.

Lavavajillas

Si tiene un jardín, puede programar su sistema de riego para que comience por la noche o a primera hora de la mañana, para evitar la radiación del sol y evitar la evaporación del agua. Los sistemas de riego por goteo son los más eficientes pero, si no los tienes, te recomendamos usar una regadera en lugar de una manguera. Si también tienes una piscina, puedes ahorrar mucha agua usando métodos de desinfección eficientes, como el oxígeno activo o el clorador salino, que te ayudarán a mantener el agua de tu piscina de 3 a 6 años, en lugar de cambiarla cada año.

Jardín con piscina

Es importante que aprendamos a establecer hábitos de consumo de agua más sostenibles. Los países desarrollados tienen la suerte de tener acceso al agua potable, pero lo dan por sentado y no cuidan este importante recurso, sin tener en cuenta que menos del 1% del agua del mundo es potable. Estas acciones pueden parecer pequeñas pero, si todos empezamos a abrazarlas, lograremos una reducción significativa en nuestro consumo de agua. Es hora de dejar de preocuparnos solo por nuestras propias comodidades y comenzar a buscar los problemas que nos rodean, el hecho de que no exista en nuestro hogar no significa que no exista en el mundo. Debemos ser conscientes de nuestros privilegios y ayudar a quienes no los tienen.